EDAD CONTEMPORÁNEA/Uncategorized

Guerra en el Bajo Aragón (5): De Alcorisa al mar, pasando por Monroyo.

Durante la Batalla de La Codoñera, los italianos se batieron con las mejores unidades del ejército republicano en los valles del Guadalope (aguas abajo de los Fontanales) y el Mezquín. Simultáneamente, a su derecha, se batió con los republicanos el Cuerpo de Ejército de Galicia, bajo mando del General Aranda. El combate se desarrolló en un terreno escarpado y difícil, fue en la cuenca del Guadalope, entre los pantanos de Santolea y actual de Calanda, y en el valle del Bergantes y sus barrancoa. El 1 de abril los nacionales alcanzaron la carretera de Morella, por Monroyo, y el 3 la última resistencia de los republicanos fue vencida a la altura de La Pobleta. El día 4 entraban en Morella. La derrota provocó una grave crisis de Gobierno. Abierta esta brecha, el camino hacia el mar quedó despejado para los nacionales. Su llegada a Vinaroz el día 15 de abril partió en dos el territorio republicano y supuso el principio del fin de la guerra.

ATAQUE DESDE ALCORISA Y CALANDA

Mientras en la zona de Alcañiz los italianos intentaban llegar a las Ventas de Valdealgorfa, en las zonas de Alcorisa y Calanda se fueron concentrando las tropas del Cuerpo de Ejército de Galicia y la 4ª de Navarra. El día 24 lanzaron una ofensiva ocupando Valdelamata, la Sierra del Caballo y el Morrón, en dirección a Mas de las Matas y Seno. Por su parte los italianos, desde Calanda, atacaron el vértice Tarayola en la zona de los Fontanales, por la cola del actual pantano de Calanda, en dirección a La Ginebrosa.

1a-mapa-de-operaciones

El día 25, los nacionales atravesaron el Guadalope por los Fontanales y por la confluencia Guadalope-Bergantes. Este avance puso en fuga a los republicanos que huyeron por el valle y parapetaron su posición en Catma. Los nacionales avanzaron por la Solana y el Campillo.

2a-los-fontanales

Los Fontanales

Por la tarde ocuparon La Ginebrosa y Mas de las Matas, y atacaron Aguaviva. En Mas de las Matas, después de un duro enfrentamiento entre unidades de tanques, ocuparon el campo de aviación. Capturaron tres avionetas republicanas, que habían aterrizado allí, ignorando que ya había sido ocupado por el enemigo, mientras una cuarta logró escapar.

 

Aguas arriba de Mas de las Matas, ocuparon Abenfigo y, a su derecha el Tabor de Ceuta tomó Seno, el vértice Atalaya y el pueblo de Castellote. La agreste zona que separa las cuencas del Guadalope y el Bergantes no estaba bien cubierta por los republicanos. Los nacionales se infiltraban por las zonas en descubierto copando las escasas posiciones defendidas por los republicanos. Así lograron un gran avance por Jaganta y Las Parras de Castellote, que les permitió, salvada la resistencia en la Sierra de los Mojones, cortar la carretera de Zorita a Aguaviva en las inmediaciones del Santuario de La Balma y avanzar hacia las posiciones republicanas de Monegrell y Las Toscanas.

BOMBARDEOS AEREOS SOBRE LA ZONA

El día 26, a las 13,40 un parte del General Vicente Rojo pedía, angustiado, ayuda aérea:

8a-bombardeo-aereo

Bombardeos aéreos

 

A las 12 horas, la aviación actúa intensamente, a base de 50 aparatos por La Codoñera y ha ocupado Aguaviva, Castellote, Abenfigo y los vértices Solana y Catma. La aviación (enemiga) actúa permanentemente con 50 aparatos sobre Líster y con igual masa sobre Tagüeña y bombardeó la carretera de Aguaviva a Zorita. Se ha solicitado apoyo de la aviación al frente del V Cuerpo, que lleva varios días de combate y precisa apoyo. En el XXII Cuerpo se creó una depresión peligrosísima, debida principalmente a la continua acción de la aviación. Se insiste en la necesidad de que la aviación proteja este frente y hagan los bombardeos solicitados en Aguaviva y La Codoñera.

En su retirada los republicanos volaron puentes y alcantarillas en las carreteras que abandonaban y, para dificultar a los nacionales el paso de armas y material de guerra, abrieron las compuertas del pantano de Santolea provocando una riada que retrasó más de cuatro horas el paso de tropas y materiales por el Guadalope.

LUCHA EN LOS BARRANCOS DE ACCESO A LA CEROLLERA, MONROYO Y TORRE DE ARCAS

La última fase de esta batalla tuvo, como escenario, un territorio de orografía muy complicada. Una serie de barrancos estrechos que se abren en abanico ascendente desde el cauce del Bergantes hasta la carretera de Morella, la N-232.

5a-santuario-de-la-balma

Santuario de La Balma

El desnivel a salvar desde el rio a la mencionada carretera oscila entre 400 y 500 metros, zona escarpada y rocosa. El territorio está cubierto de una tupida vegetación boscosa que se presta al camuflaje y el ataque sorpresa. Cinco días necesitaron a los franquistas para salvar los obstáculos y la resistencia de los republicanos en parajes como El Cap del Llop, Copons, Mas de Mataví, Las Canaletas, La Moleta, Clarí y La Rambleta, en dirección a La Cerollera y Monroyo. Así como las alturas que dominan el barranco del Monegrell, por la Sierra de Moronde en dirección a Torre de Arcas.

 

tropas-del-cuerpo-de-ejercito-marroqui

Tropas del Tabor de Ceuta

 

La caída, el día 29, de Torrevelilla, La Cañada y Belmonte provocó el repliegue de los hombres de Tagüeña y, a partir de entonces, todo resultó más fácil para los franquistas. El día 30 entraban en La Cerollera mientras continuaban los combates y las escaramuzas en los barrancos de acceso a Monroyo y Torre de Arcas. El 31 llegaban a la carretera de Morella por la Vall d’en Lluna y el vértice Lobatera, avanzando hacia Monroyo, población que ocuparon el día 1 de abril, después de alguna resistencia. Allí se produjo un hecho execrable; algunos soldados moros asesinaron a una joven madre de familia que se resistió a ser violada. La 3ª Brigada siguió por la carretera de Valderrobres ocupando, sin resistencia, Peñarroya, Fuentespalda y Beceite.

ATAQUE A LA POBLETA Y OCUPACIÓN DE MORELLA

Los republicanos habían reforzado los accesos a La Pobleta con trincheras de hormigón y varias líneas con nidos de ametralladoras, para proteger el camino de Morella. En la madrugada del día 3 de abril las trincheras fueron sometidas a un fuerte bombardeo de 23 baterías de artillería. Varias escuadrillas de aviones italianos atacaron, desde el al aire, la líneas fortificada y sus filas secundarias. Como consecuencia del bombardeo se formó una gran columna de humo que nubló el horizonte durante más de media hora. A la nueve de la mañana 4º de Navarra inició el ataque por tierra asaltando el bastión de La Pobleta, cuyo caserío quedó totalmente destruido.

10a-soldados-a-su-paso-por-morella

Paso de soldados por Morella

Sobrepasada La Pobleta hubo alguna resistencia en Torremiró. Se produjo una desbandada de soldados fugitivos y, al día siguiente, los nacionales entraron en Morella, prácticamente sin resistencia.

 

Para los franquistas quedaba despejado el camino hacia el Mediterraneo. El día 15 de abril, tras vencer pequeños obstáculos en su trayecto, el general Camilo Alonso Vega se santiguaba con agua de mar en Vinaroz. El territorio dominado por los republicanos quedaba partido en dos sectores, uno de ellos aislado y sin acceso a la frontera francesa.

12a-llegada-al-marLa caída de Lérida por el norte del Ebro y la pérdida de Monroyo por el sur provocó una crisis de gobierno, que se llevó por delante al Ministro de Defensa, el socialista Indalecio Prieto. Asumió su cartera el propio Presidente del Gobierno. Prieto había obtenido la cartera de Defensa en mayo del 37, a raíz de unos hechos ocurridos también en Monroyo, que costaron el cargo Largo Caballero. Episodio que yo narré en mi escrito:

https://historiasdelbajoaragon.wordpress.com/2014/10/28/rojos-contra-rojos-2-los-hechos-de-mayo-de-1937-en-monroyo-y-valderrobres/

SUFRIMIENTOS DE LA POBLACIÓN CIVIL

Siempre me gusta completar mis narraciones con la aportación de algún testimonio cercano a los hechos. Para los curiosos, de nuevo echaré mano de las vivencias de Domingo Castillo, el pastor del Mas d’en Péris de Monroyo, que entonces tenía 15 año. Conservo sus memorias inéditas, parte de las cuales voy compartiendo en mis escritos:14a-domingo-castillo

Al principio los que pasaban (por la masía) eran soldados, pero ahora ya eran civiles los que se iban con burros cargados con los enseres más necesarios. Procedían de los pueblos donde se acercaba el frente…el día 19 mi padre fue a la masía de donde procedía mi madre (Masía del Garro, en el término de Hervés, cercana a la carretera de Morella) con el fin de avisarles que iría yo con las ovejas para estar más seguros… el 20 llegaron dos familias conocidas de La Codoñera con sus burros cargados. Habían tenido que irse porque ya sería la hora que los fascistas habrían ocupado su pueblo…

Cuenta que aquellos días pasaban por la carretera caravanas de refugiados civiles que huían de sus pueblos. Por el aire volaban escuadrillas de aviones, algunos de observación, pero otros ametrallaban los vehículos y personas que circulaban por la carretera y bombardeaban por doquier, levantando enormes columnas de humo.

El día 20, después de cenar, mi padre y yo nos fuimos con el ganado por el camino de Monroyo…al pasar por la ermita de La Consolación salían dos ambulancias porque allí había un hospital de campaña donde hacían las primeras curas a los heridos y luego los enviaban a Barcelona. Seguimos por el camino de la sierra de Santa Bárbara, saliendo a la carretera y al camino de Juantomás, donde había muchos soldados durmiendo…y otra vez por la carretera hasta la casilla de Torre de Arcas y, de allí, cuesta arriba a través del bosque… Llegamos a la Masía del Garro. Nos abrió la tía Anatolia…era de madrugada y yo me eché a dormir. Mi padre regresó a nuestra masía.

Mi primo Ángel y yo soltábamos el ganado por los campos de los alrededores de la masíadel Garro, un día pasó un soldado y nos preguntó si iba bien para Vinaroz. Seguramente había desertado. Otros dos desertores guardaban 12 o 14 ovejas que habrían robado en alguna masía. Todos los días se veían aviones a lo lejos pero, a medida que el frente se acercaba, se veían más. Una tarde contamos 55 que daban vueltas y vimos cómo bombardeaban una colina entre La Cañada y La Cerollera levantando espesas humaredas. Al día siguiente oímos un ataque de la aviación por la zona de entre Aguaviva y Zorita.

Los últimos días de marzo llegaron mis padres y la familia del caminero, porque les obligaron a abandonar la masía y la casilla. Allí habían llegado soldados que instalaron un campamento y una línea defensiva en los montes que separan los términos de Monroyo y La Cerollera, cuya vertiente sur forma parte de la finca de nuestra masía. Poco después tuvieron que retirarse antes de quedar cercados, aunque tuvieron tiempo para saquear la casa y echarlo todo a perder. En la masía del Garro, además de nosotros también había otras familias, entre ellos unos de Fórnoles con una niña enferma. Todo estaba lleno de bultos y personas que dormían, unos sentados, otros en el suelo y algunos sin dormir, en una situación incierta, confusa y triste.

 El día 3 de abril, barruntaba mal, por el vuelo de muchos aviones sobre nuestras cabezas y fuimos a refugiarnos en una cueva que hay a 500 metros de la masía. Antes de llegar al refugio venían hacia nosotros cuatro aviones, unos soldados que estaban arrimados a una pared me dijeron que me quedara allí quieto como ellos. Una bomba estalló muy cerca de nosotros. Apenas reanudé la marcha, vinieron otros cinco aviones, me arrimé a una pared y descargaron sobre la punta del Feltrer, donde había un nido de ametralladoras. Las escuadrillas daban la vuelta y nos seguían bombardeando. La prisa por alcanzar la cueva hizo que yo me echase a correr, pero unos soldados me dijeron que permaneciese tumbado como ellos. Y menos mal que les hice caso, porque pasaron doce aviones, de tres en tres, y cayeron muchas bombas alrededor de donde estábamos tumbados, sin recibir ningún daño. Llegué a la cueva donde estaban mi padre y mi madre y, desde allí vimos pasar aviones volando más bajo, que ametrallaban barriendo todo el terreno…

Dos soldados nos dijeron que pronto tendrían que retirarse y así fue. Cuando terminó el tiroteo vimos grupos de soldados, con aspecto cansino, andando a la desbandada por los campos. Unos llevaban una ametralladora, otros con dos fusiles, seguramente cogidos de algún compañero muerto…El humo se despejó y reinó la tranquilidad después de tan azarosa mañana. Por la tarde vimos como avanzaban los fascistas por la carretera de Morella. A última hora de la tarde unos aviones republicanos tiraron algunas bombas cerca de Monroyo. Sin embargo, para los nuestros, ya estaba todo perdido…

El día 4 de abril mi padre y el caminero regresaron a casa otra vez. Al día siguiente lo hicimos mi madre y mis hermanas con las caballerías, yo con las ovejas y la familia del caminero con la burra…

 

BIBLIOGRAFÍA

BEL, Pedro J. “La casa del Sabinet. Historia de una familia de derechas”. Barcelona: Autoedición, 2007.

http://books.google.es/books?id=hPt_Nwq05lsC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

CASTILLO CASCARRA, Domingo. “Memorias y tragedias”. Cornellá de Llobregat (Barcelona). Inédito, 1999

GARCÍA-VALIÑO Y MARCÉN, Rafael. “Guerra de liberación española (1938-1939)”. Madrid: Imprenta Biosca, 1949

LÍSTER, Enrique. “Nuestra Guerra. Memorias de un luchador”: Zaragoza: Ediciones Silente, 2007.

MALDONADO, José María. Aragón bajo las bombas. Zaragoza: Gobierno de Aragón (2009)

ROVIGHI, Alberto y STEFANI, Filippo. “La partecipazione italiana alla guerra civile spagnola“, vol. II Roma: Ufficio Storico dello SME, (1993).

SANZ PARERA, Miguel. “De Alcañiz a Morella (Marzo de 1938)”, Alcañiz: ICBA, 2004.

SOLANO SANMIGUEL, Valentín. “Guerra civil en Aragón” Tomo III, Cuarte de Huerva (Zaragoza): Editorial Delsán, 2006.

TAGÜEÑA LACORTE, Manuel. “Testimonio de dos guerras”. S.A.Barcelona: Editorial Planeta, 2005.

Anuncios

4 pensamientos en “Guerra en el Bajo Aragón (5): De Alcorisa al mar, pasando por Monroyo.

  1. Queria agradecer sobremanera todos los artículos publicados, en especial los referentes al desarrollo de la ofensiva de Aragón en el Matarraña. Creo que eran necesarios, he estado dos años intentando documentar también a través de la memoria oral. Los emplazamientos defensivos republicanos (sobre el terreno) y la situación exacta de los enfrentamientos entre las partes. Con grandes dificultades. Con vuestra aportación me habéis aclarado muchas lagunas al respecto. Vivo ya casi dos años en Valjunquera y es posible que me traslade a vivir a Fornoles en breve. De verdad, mi reconocimiento al excelente trabajo realizado.
    Un cordial saludo

    A.G

  2. Apreciado Sr. Bel,

    Permítame que le diga que tengo 50 años, una de mis aficiones es recorrer pistas y caminos del alto, bajo Aragón, y Teruel en moto de montaña, una noche haciendo un “track” con Google Earth para ir de excursión con mi hijo de 12 años, (cada cual con su moto), “sobrevolaba” los aledaños de Mediana de Aragón cuando unas extrañas formas Zigzagueantes me llamaron la atención…. estaban por todas partes, había muchas, muchísimas! pero si yo habia pasado por ahí ya varias veces…..???

    Cuando en mis rutas, paraba en algún pueblo, preguntaba por la Guerra Civil, las respuestas nunca satisfacían mi curiosidad, eran respuestas escuetas y vagas…, entendía que por esa zona no habría habido mucha actividad…..

    Estirando “el hilo” en Internet, he descubierto con una mezcla de asombro y pavor, aquello que había oído hablar también vagamente a mi abuelo de Almacelles, o de Torredembarra,

    Me sorprende como se repite la historia, la derecha prepotente y superba, la izquierda utópica, fraccionada, enfrentada y desorganizada, la iglesia con el mazo dando, acopiando bienes y riquezas , todo sigue igual….

    Comparto sus escritos con mi hijo, despúes recorremos los escenarios que ustedes describen, y in situ leemos algunos de los fragmentos, nos impresionan especialmente los relatos en primera persona que nos sumergen aún más, después de lo cual nos quedamos unos minutos en silencio intentando imaginar/digerir, los graves sucesos que ahí acontecieron.

    Por último quiero agradecerle enormemente el laborioso trabajo que usted y otras personas como usted hacen, gracias a ustedes mi hijo y yo hemos reforzado todavía más el respeto y admiración a las generaciones que nos han precedido, que con su sacrificio, sufrimiento, abnegación y humildad nos han proporcionado la vida apacible y cómoda de la que hoy disfrutamos.

    Atentamente
    Santi Roig Reñé

Danos tu opinión!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s